viernes, 5 de abril de 2013

'True Love Comes Just Once' Capítulo 1


Me levanto en la madrugada gracias a que escucho el sonido de mi celular.
− ¿Quién será a estas horas? – me pregunto medio dormida. Jalo el teléfono móvil hacia mi entrecerrando un poco los ojos, ya que no llevo los lentes de contacto y no alcanzo a distinguir bien lo que se ve en la pantalla. Lo acerco un poco más y logro distinguir las letras. “Harry Styles”. – ¿Bueno? ¿Paso algo?
− ¡No! ¡Cómo crees! Es que estoy en el antro con Lou y él quiere que te vengas… − dice Harry entre risas y con la música tan alta que apenas & logro escucharlo.
− ¿Te sientes bien? Te oigo un poquitín tomado…
− ¡Claro que sí, _____(TuNombre)! ¿Cuándo has visto que se me pasen las copas, eh? No me respondas… − dice volviendo a reír.
− Tienes razón, mejor no te respondo… Voy por ustedes, me da miedo dejarlos así. – respondo mientras me pongo las pantuflas y luego salgo de la habitación apresurada. – ¡Papá! ¡Mamá! Voy por Harry y Louis, no tardo… − digo aunque sé que a mis padres no les interesa mucho a donde vaya. Jalo las llaves del coche y salgo de la casa. – ¿Al de siempre, verdad? ¿Harry? ¡Harold!
− ¡Ah, sí! Es que ya vez que Louis siempre anda presentando…
− ¡Cállate, cínico! ¡Córranle que estoy en pijama! ¡Estoy en la puerta! ¡Agh! – grito al teléfono. Espero un buen rato & decido asomarme por la entrada pero no los veo por ningún lado. Estoy empezando a desesperarme así que entro al lugar. – ¿Dónde estarán? ¡Parecen niños! Inmaduros… ¡Ah! Ya los vi. ¡Así les va a ir! ¡Y más a Harry! ¡Harold Styles! ¡Ven acá a la de ya! Y tú también Louis, que no me tienes nada contenta. – grito. 
− ¡Ay, ay! ¿Qué paso, ya te enojaste, bonita? – me pregunta Louis.
− ¡Ya mi vida, relájate! Mejor vente a la barra & nos echamos una copita, ¿sale, mi vida, hermosa, preciosa? – me dice Harry intentando convencerme sin éxito alguno.
− ¡Una copita ni que nada! ¡Nos vamos ahora mismo! ¡Y los dos estarán en mi casa hasta que se les pase la borrachera! ¡Ay, niños, ay! – digo jalándolos de las orejas como a un par de niños pequeños.
− Pero... Mi vida... Es que... – tartamudea Harry.
− ¡Es que nada! – lo interrumpo.
− Hazle caso su vida... – me dice Louis. Yo solo lo volteo a ver feo y lo empujo dentro del coche. – ¡Salvaje! – grita.
Subo al coche y manejo directamente a casa, sin decir ni una sola palabra. Llego y volteo a ver a los chicos que se habían quedado dormidos desde hace un buen rato. Bajo y abro una puerta, luego la otra, y ambos caen soltando quejidos.
− ¿_____? – pregunta Harry confundido.
− ¡Vaya! ¿El chico empieza a reaccionar? – respondo enojada.
− Agh, mi cabeza. – gruñe Louis.
− ¡& te lo tienes bien merecido! Louis, ¿qué hacías presentándole chavas a mi novio? ¿Acaso no eras mi mejor amigo?
− ¿Eso hice? Oh... Lo siento... Pero sabes que Harold no tiene ojos para nadie más que para ti. – responde poniéndose de pie y agarrándose la cabeza.
− Les pediré algo a los dos. – empiezo a decir mientras abro la cerradura de la puerta. – Si me quieren, ¡dejen de ir al maldito antro! ¡Y no se irán hasta que amanezca! Así que pónganse cómodos en la sala, okay? – concluyo y luego subo las escaleras furibunda para encerrarme.
− ¡Amor! ¡Espera! Es que… − empieza a decir Harry, sin embargo, cierro la puerta en su cara, quedándome pegada a la puerta para oír que decían.
− Como que se van acabando nuestras saliditas… Hazza… − dice Louis en tono burlón.
− ¡Sí! ¡Y todo fue tu idea! ¡Así que cállate o mi cabeza estallará! – le responde Harry realmente enojado.
− En el tercer cajón hay pastillas. Solo quedan tres, así que solo deberías tomar una. – dice Louis sentándose en el sillón de la sala, subiendo los pies y cruzándolos.
− Ah, mira. ¿Y tu cómo sabes todo eso? Si se puede saber. – pregunta aún molesto.
− Soy su mejor amigo. Lo sé todo. ¡Duh! – lo reta.
− Eso crees tú. ¡Pero es mi novia! Y jamás la conocerás de la forma en que la conozco. – dice llevándose una pastilla la boca, que se traga después de un par de segundos. – Grábalo en tu cabecita, ¿quieres? – concluye dándose golpecitos con el dedo índice en la sien. Se da la vuelta y se encierra en el cuarto que de vez en cuando lo dejo usar. Louis cierra los ojos de jalón y se deja llevar por el sueño.
Solo pude dormir una media hora y por más que lo intento no logro cachar el sueño de nuevo. Le doy vueltas al asunto y por fin junto fuerza para levantarme de la cama y bajar por las escaleras. Voy caminando en cuclillas y me asomo a la recámara donde esta Harry. Él está dormido, tranquilo. Cambio de idea y mejor me dirijo a la sala con Louis.
− Lou… ¿Estas despierto? – preguntó en voz baja para evitar despertar a Harry.
− Si corazón, aquí estoy. – responde. 
− ¿Vamos a mi cuarto, sale? Es que siento que vamos a despertar a Harry.
− Si, como quieras, _____.
Mientras subimos las escaleras logro notar al chico raro. Cierro la puerta del cuarto y me siento en la cama.
− Tommo… Te siento raro. Si fue por lo de hace rato en serio perdón, pero me hizo enojar mucho que le presentaras chavas a Harry. – digo bajando la mirada.
− No. No es por eso. – responde a mis palabras.
− ¿Entonces?
− Solo es un pequeño secreto que traigo… Ya no lo soporto más pero en serio no es nada importante.
− Vamos, pues cuéntalo. Sabes que soy tu mejor amiga y qué guardaré muy bien tu secreto. – digo con una sonrisa entre labios. – Además se sentirá bien contarlo. Vamos.
− Precisamente por eso no te lo diré. Porque eres mi mejor amiga. – dice mientras desvía la mirada.
− No entiendo. Tu y yo siempre nos contamos todo.
− Pero mi secreto es otra cosa que no entenderás… Perdón, _____, no puedo.
− ¿Harry lo sabe? – pregunto extrañada.
− ¡No! Ni se lo imagina. Bueno, tal vez…
− Esto está muy raro, y pienso llegar al fondo. ¡Pero ven acá, cosa con patas, y dame un abrazo! Quiero verte sonreír.
Él se para y viene hacia mi y me da un abrazo diferente a los que normalmente me daba. Este abrazo jamás lo voy a olvidar. Este abrazo es uno dulce y cálido.
− Te amo mejor amiga. – me dice Louis al oído.
− Aww, corazón. “MEJORES AMIGOS POR SIEMPRE”, ¿lo recuerdas? – digo.
− Claro que sí. “HASTA QUE SEAMOS PASITAS”. – me responde Louis y ambos reímos. Oigo unos ruidos y unos golpes que vienen de abajo. Volteo a ver a Louis y los dos bajamos corriendo. Entramos al cuarto de Harry y lo veo tirado alado de la cama con el pelo revuelto.
− Me caí. – dice Harry sin levantarse. Louis se empieza a atacar de risa.
− ¡Mi amor! ¿Estás bien?  – digo corriendo hacia el y cuando estoy cerca le acaricio la cabeza.
− Si estoy bien… Pero me duele.
− ¡Ay, no! Ven. Ahorita te curamos. – lo jalo de un brazo para que se siente en la cama. – Ahorita lo arreglamos. Voy por árnica y hielo. – le doy un beso en los labios y salgo corriendo a buscar lo que necesito.
− ¿Es perfecta, no? – le dice Louis a Harry. – “Ahorita lo arreglamos. Voy por árnica y hielo. Muak. Muak. Muak.” – dice tratando de imitar mi voz.
− Pues si… Gracias por presentármela, es el ángel de mi vida.
− No solo de la tuya. – suspira Louis.
− ¿A qué te refieres con eso?
− Oye, tranquilo viejo. Pues que desde que la conozco me alegra. – se burla Louis.
− Ya, ya. Vengo, vengo. – grito mientras corro.
– Gracias, te amo chiquita. – dice Harry.
– Sabes que no hay de que, yo también te amo. – digo mientras me siento en sus piernas. – Deja te pongo árnica. – digo poniendo pomada entre mis dedos, que luego paso por su cabello, entre sus rizos. – Y ahora, te detengo el hielo. – pongo el hielo en su cabeza y me quedo mirándolo fijamente a los ojos. Nuestros rostros comienzan a juntarse y dentro de poco rato estamos besándonos.
– Oye, ¿y Louis? – pregunta Harry notando que no está en la habitación.
– No lo sé. Estaba aquí hace unos segundos. – digo extrañada.
– Aquí estoy. – dice Louis entrando en la habitación.
– ¿Por qué esa cara larga amiguín? – pregunta Harry bromeando, sin embargo, Louis no le responde más que con un bufido. – Bueno, pues, yo ya me voy. – dice Harry, me besa y le da una palmada en la espalda a Louis, luego me manda un beso desde afuera, a través de la ventana.
– Y bien. ¿Qué sucede?
– ¿Qué sucede? ¿Qué sucede de qué?
– ¡Louis! Yo sé que tienes algo, ¿porque no me lo quieres decir, eh?
– ¡Porque no es nada, _____! ¿Cómo te diré algo que no existe, eh? Ya. Tranquilízate. ¿Puedo tomar una ducha?
– Sí. Deberías de hacerlo. Apestas a alcohol. – digo algo enfadada por la falta de confianza de mi amigo. – Tu toalla está en la bardita. – él no dice nada y sube, yo saco mi celular y le marco a Harry.
– Bebé. – dice Harry al otro lado del teléfono.
– Hola amor. – respondo cariñosamente.
– ¿Ya te dijo algo ese muchacho?
– No, y de verdad me molesta su falta de confianza hacia nosotros. Somos sus mejores amigos, ¿qué no? – digo sin cuidar el volumen de mi voz.
– Creo que ya sé que es lo que pasa aquí…
– Claro, falta de confianza, ¡lo he dicho!
– No, no, mi vida, eso no. Bueno, aparte. – dice, y luego hay una larga pausa. – A mí se me hace que tiene problemas de amor, tú sabes….
– ¿Qué? ¿Amor? ¿Cómo? Solo le ha gustado su vecina, y realmente sufrió mucho.
– A mí se me hace que no solo le ha gustado su vecina. Tú también. – dice Harry muy convencido. En cuanto dice eso las palabras se quedan sonando una y otra vez en mi mente. *Tú también, tú también.*
– ¿Yo también? ¡Estás loco!
– No, no estoy loco. Eso no es lo único que sé. También sé que él te está empezando a gustar.
– ¡Harold! ¿Cómo piensas eso? ¡Sabes que yo amo tanto a Louis como a un hermano!
– Perdón mi vida pero es que pasas tanto tiempo con el que a veces me pongo celoso…
– Sabes que yo NUNCA me enamoraría de Lou, amor.
– Bueno, te creo… Me tengo que ir, salúdalo de mi parte. Te amo. Adiós. – dice pegándose un poco más al teléfono para mandarme un beso.
– Si Harry, te amo. Bye. – concluyo colgando el celular. Me giro e inesperadamente encuentro el rostro de Louis asomándose por el marco de la puerta. No puedo decir nada, sin embargo, ya que desaparece en segundos.
---------------------------------------------------------------------------------------------------
¿Qué les parece? Bueno, si quieren que suba otro capítulo dejen su comentario(; 
Andrea xx

No hay comentarios:

Publicar un comentario